Aprender a desaprender: La introducción de la alimentación

Mi historia con la alimentación de mis hijos… como en casí todo lo que les he contado, Luciana llego a enseñarme que tenía que desaprender todo lo aprendido y que no sabía nada de maternidad!

Que cada hijo es un mundo único, que lo que funciona para uno puede no funcionar para el otro! En temas de alimentación, nada de lo que hice con Simón funcionó para Luci….

Simón, el relojito de Simón, amaba las sopas y papillas, comía siempre a la misma hora, cuando llegaba la hora de la comida se iba solito al comedor y me pedía que lo montara en la silla (desde que gateaba), se comía siempre la misma cantidad, raspabamos coca en cada sentada, abría la boca y me acosaba para que le siguiera dando… Le dio super duro aprender a comer solidos, más o menos a los 2 años, un poco antes los empezó a tolerar, comió con mi ayuda o la de su Kangurita hasta los 3 años y medio. Hoy come de todo, come solo, disfruta su hora de comer, cuando no quiere comer más, deja lo que quiera dejar, no lo obligo, no miqueo, no insisto. Le aviso que la comida está lista y que está en la mesa, que cuanto quiera puede ir y él llega solito, se sienta, come y se va… sus horas de comer son estables y somos disciplinados para seguirlas. Llegar a esto fue, con él, fácil, solamente tuve que establecer una rutina y seguirla con disciplina.

Luciana, mi chiquita… el polo opuesto desde la primera sopa que le dimos. Le encanta comer!!! Cada que ve comida, pide! Pero come solo lo que ella quiera y cuando ella quiera!!! Nunca me recibió una sopa (creo que un par revueltas con yogur jajajaja), despues de varios días de intentar darle sopas de todos los colores, sabores, texturas, mezclas, etc entendimos que las sopas no eran lo suyo y entonces hicimos Baby Led Weaning, un método de introducción de alimentación que ha funcionado mucho mejor para ella y para mi con ella.  Come sólidos desde los 6 meses, tiene 1.5 años y coge la cuchara sola igual que Simón, no se deja dar un grano de arroz, lo que quiere comer lo come sola, riega la mitad del plato, escoge que se come y que no, no le gusta que le repitan a la comida lo mismo del almuerzo, a veces le gusta más la comida de Simón que la de ella… pero igual que con Simón, no la obligo, no miqueo, insisto un poquito y trato de disfrutar el rato al lado de ella.

Algunas cosas que hacemos:

  • Comemos siempre en la mesa del comedor, menos el desayuno. El desayuno es todos juntos en la cama de los papás.
  • Tenemos un par de juguetes en la mesa, comemos y jugamos. El objetivo es disfrutar el momento.
  • Comemos a las mismas horas, nada pasa si nos atrasamos o adelantamos un poco por terminar un juego. Comemos cada 3 horas.
  • A veces vemos películas en la mesa y siempre durante el desayuno.
  • Nos ensuciamos, mucho! Esto no me estresa, no limpio mientras comen, dejo que manipulen la comida a su antojo, que la tiren al suelo, etc. Al final limpiamos.
  • Hacemos la misma alimentación para ellos que para toda la familia en el 90% de las veces.
  • Comemos chatarra también. Se vale un par de nuggets, salchichas, pizza, papitas, perro caliente, sanduches, etc.
  • Comemos dulce también. Chocolates, gomitas y mecato hacen parte del menú.
  • No castigamos ni premiamos por la comida. Cuando ya “terminaron” de comer solo les digo: comiste súper bien o no comiste casí, estas seguro que no quieres más? Sin fiestas, sin premios, sin aplausos, sin presiones, sin regaños. Ellos comen de acuerdo a sus necesidades.
  • Dejamos comida preparada para recalentar los fines de semana. A Simón no le importa, Luciana a veces no se la come y nos toca hacer algo nuevo, pero considero que simplificarme la vida hace parte de ser una mamá más feliz J

Finalmente, como en todo, hay periodos de crisis, que se superan con el tiempo, en la alimentación el papel de nostros como adultos es fundamental, y enfrentar estas situaciones con firmeza y amabilidad les da a los niños herramientas para autogestionar sus necesidades y adquirir independencia y automonía.

 

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