21 Oct 2017

La maternidad… la maternidad llegó a mi vida como nos llega a casi todas: esperando imágenes de comerciales y corazones en el aire todo el tiempo, pero de golpe en la realidad, con emociones desbordadas, angustias, miedos, preocupaciones, desorden, tiempo que no alcanza, etc, etc, etc.…

“Nadie nunca me dijo que esto iba a ser tan duro”, le dije un día a mi esposo a las 2 am cuando pegaba a Simón en mis pezones agrietados por 4 vez en la noche, sin haber dormido ni 10 minutos.

 

Hoy, después de 4 años de recorrer el camino de la maternidad de la mano de mis chiquitos, he entendido que en este oficio hay dos opciones: o lo disfrutas o lo padeces! Y sí que se puede padecer, pero YO ELIJO DISFRUTARLA!

 

Y no es que yo me haya ganado la lotería y todo con mis hijos haya salido fácil… para nada! Todas las crisis que uno lee en los libros han sido reales en esta casa: dormir derecho no lo vemos hace 4 años, la comida ha volado por los aires, ha quedado servida enterita muchas veces, los niños se han enfermado separados y también al tiempo, hemos tenido todas y cada una de las crisis de leche posibles, hemos pasado épocas de angustia de la separación con ambos, celos por la llegada de Luciana, procesos difíciles de adaptación a la nueva casa y de adaptación a la guardería, dejar el pañal, retroceder en el pañal, peleas, mordiscos, golpes, pataletas, gases, intolerancia a la lactosa de ambos, hospitalizaciones, etc etc etc

 

Tampoco significa que la mamá es santa y siempre esta tranquila y feliz! Claro que me he salido de casillas, he llorado, he gritado, castigado, premiado, he querido salir corriendo y a veces he salido corriendo!!! Pero con todo y esto, yo elijo disfrutar de este camino! Soy feliz de ser mamá, y con total conocimiento de causa decidí tener mi segundo hijo y me sigo debatiendo si tener o no el tercero…

 

Disfruto mi maternidad porque veo todos los días el milagro de la vida, veo lo hermoso e increíble que es el mundo de los niños, sus cuentos, imaginación, historias, emociones, juegos, y no paro de aprender de esto!  Pero para disfrutarla hay que tomar decisiones consientes, hay que levantarse cada día a eso: a disfrutarla! Hay que buscar herramientas que nos ayuden a lograrlo… yo he aprendido que:

 

  1. Los errores son maravillosas oportunidades de aprendizaje. Papá, mamá, Simón, Luciana y Kangura somos reales! Nos equivocamos y nos vamos a seguir equivocando todo el tiempo! No nos culpamos, los conversamos, aprendemos de ellos con amor, humildad y respeto y seguimos adelante.
  2. Hay que soltar, soltar, soltar, soltar el control de todo: rutinas, orden, pensamientos, etc. Para soltar hay que recorrer un camino y hay que entender que si no comen, nada pasa, si no duermen derecho, nada pasa, si no se bañan, nada pasa, si no recogen todos los juguetes, nada pasa… están recorriendo su camino, a sus ritmos, en sus tiempos, con constancia, firmeza y afecto ya llegará el día que lo hagan.
  3. La maternidad es un regalo a LARGO PLAZO. Una vez alguien me dijo: a 21 años o más. Cual es el afán de resolver todo hoy? Vamos recorriendo el camino, disfrutemos el paisaje.
  4. Debo cuidarme a MI. Este aprendizaje llegó un día a mi corazón y me cambió la vida. Si la mamá y el papá no están bien (juntos o separados, lo que signifique para ambos estar bien), los niños no van a estar bien. Hay que sacar tiempo de calidad para uno! A mi me gusta ir a la peluquería, arreglarme las uñas, cepillarme, hacerme masajes en el pelo, tinturarme, me gusta salir a comer con mi esposo, me gusta colorear, ver series, leer libros, me encanta trabajar! Trato de hacerlo todo! Busco espacios como sea para hacerlo. En mi caso, mi Kangura y esposo son fundamentales, pero hay que echar mano de papá, abuelos, tíos, primos, niñera, preescolar, etc. y encontrar una manera de dedicarse tiempo a uno, para respirar y disfrutarse uno!!
  5. A mi nadie me “ayuda”. Los niños no son míos! Acá contribuimos todos a hacer de su vida un camino hermoso y feliz, a llenarla de momentos significativos y de aprendizaje. Cuando digo todos me refiero a: papá, mamá, Kangura, abuelos y tíos. No es ayudar! Es aportar, es estar presente en el camino, no pido favores! Somos un equipo, vamos en esto juntos.
  6. Me quejo y me rio en paz. Yo hablo de la maternidad con mis amigas, con mi familia, me quejo y me rio de las cosas que pasan. Soy real! no quiero mostrar una vida color de rosa, si tuve un día difícil, con tranquilidad antes de dormirme me acuesto diciendo: que día tan duro! No tapo el sol con el dedo! Dejo salir esos sentimientos para no cargarme con ellos.
  7. Celebro todo! Comparto cuanta cosa hacen o dicen mis hijos, me rio de sus ocurrencias, cuento los detalles, me encanta celebrar todo lo que logramos juntos.

rutinas

Hoy, después de 4 años de este camino,  también pienso que nadie nunca me dijo que volvería a reírme a carcajadas incontrolables, que volvería a soñar, a jugar, a correr, a caerme como una niña! Nadie tampoco nunca me dijo que podría disfrutarlos tanto! Por eso hoy, y todos los días de mi vida, elijo disfrutar mi maternidad.