28 Dic 2023

Hoy quiero referirme a un escrito de Caro relacionado con los hábitos en los niños. Como Caro mencionó, el papel de los adultos es fundamental para establecer hábitos y rutinas en los niños que incluyan alimentación, sueño e higiene, para darle a los niños seguridad y enseñarles sobre la disciplina, la autorregulación, entre otras. En este proceso también es demasiado importante tener presente que cada niño es un universo particular, con sus necesidades especificas y como adultos debemos aprender a conocerlos, respetarlos y buscar la mejor manera de establecer una rutina y un orden que no los atropelle.

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Les quiero contar mi caso con Simón y Luciana, soy una mamá convencida de las rutinas, convencida que proporcionan seguridad para los niños y que facilitan el aprendizaje de los niños y por ahí derecho me facilitan la vida a mí, a mi esposo y a las Kanguritas que nos acompañan.

El proceso de establecer rutinas con ambos fue muy distinto, mi objetivo era integrar en una rutina las actividades de aseo (baño, cambios, lavada de dientes), la alimentación (tetero/pecho, comida complementaria y ahora su comida completa), y el sueño (la noche y las siestas del día) y aplicarla lo más estable posible.

Con Simón, desde que tenía 3 meses él pedía comida y dormida siempre a las mismas horas, era un “relojito” (sigue siendo). Establecer su rutina para nosotros fue muy simple, solo se trató de estar atenta a sus señales y a medida que iba creciendo, ir cambiando y adaptando los momentos, por ejemplo en vez del tetero de las 9 am, le dabamos la fruta, en vez del tetero de las 12 le dabamos el almuerzo y luego el tetero. El solito fue dejando las siestas, y hoy tiene una rutina en horarios casi igual a la que tenía de bebé. Ser un “relojito” también significaba por ejemplo, que si yo tenía con él una cita médica a las 2:30 pm había que salir con el algo en la pañalera y probablemente darselo en la sala de espera….

SIMÓN

En este caso particular, les cuento que el baño de la noche lo dejamos porque llegó un momento en que en lugar de relajarlo lo empezó a activar (más o menos a los 2 años) y esto coincidió con que nos fuimos a vivir al Retiro donde no me parecía tan chevere bañarlo de noche por el frío.

Con Luciana el proceso fue diferente, ella se alimentaba al pecho y era menos “relojito”, pero también logramos establecer una rutina predecible que estuviera acorde con sus necesidades y con sus particularidades.

LUCIANA

Por unos meses se levantaba a las 11 pm y 2 am nuevamente por teta. Actualmente algunos días se levanta a las 3 o 4 am y pide tetero, pero solita fue dejando las tomas nocturnas y solita ha ido adaptando su sueño (la rutina estable durante el día favorece un mejor sueño en las noches). La siesta que hace al final de la tarde (más o menos de 1 hora u hora y media) nos generaba inquietud, pensabamos que le dañaba el sueño en las noches y por un tiempo tratamos de que no las hiciera (la entreteníamos con juegos y distracciones), pero luego entendimos que eso empeoraba sus noches, se levantaba a las 11 pm con energía y duraba despierta hasta la 1 o 2 am.

Cuando estuvimos atentos a sus señales y sus necesidades, establecimos una rutina que le funcionaba mucho mejor a ella, y eso finalmente hace que nuestra vida también se haga más facil.

Finalmente, es importante establecer rutinas en los niños y creer firmemente en ellas y sus beneficios y aplicarlas con firmeza y afecto, esto da seguridad y tranquilidad a ellos y nosotros, pero también habrán días y situaciones en que no podamos cumplirlas y debemos estar tranquilos cuando esto pase, ya habrá momento nuevamente de retomarlas.

Si necesitas orientación para comenzar a aplicar rutinas sanas con tus hijos, no dudes en contactarnos, te ayudaremos en este proceso.